Las noches en la ciudad son afables cuando son bañadas de nostalgias tergiversando la realidad y eliminando escrúpulos Las ventanas lloran al unisono del andamio nostálgico del hombre que con cautela se asoma para apreciar el confín de sus pupilas Las paredes y tejados lloran unas de alegría y otros de melancolía Todo es nostalgia nostalgia de todo No existe cacofonía bajo esta afusión de efusión sobre todo si amanece la añoranza a nuestro lado y perecedera se esfuma de la misma manera simple natural metódicamente bella
Escritos de Diego Aguilar