No vale la pena que desgaste el reloj con cada clock ni que las noches pasen con sus medias y su adiós No vale la pena que me caiga block a block ni que la Aurora llegue y siga pensando en vos No vale la pena que yo haga esto pero es inevitable y lo detesto Muero cuando me miras Mira cómo me muero Matame ahora que es la hora Te lo implora un corazón blando hablando sin más razón Es la tempestad encontrar en la mirada rasgada el sonido de una boca callada Y es el silencio mismo quien me venció quien me sumerge en la narcosis disfrazada de crisis Y así padezco Y así perezco Ésta es la vida murmura la horca sosteniendo un nudo en su cuerda pues cuando la muerte olvida el amor se la recuerda
Escritos de Diego Aguilar