A mi padre. La edad del reloj marca cero al infinito, es eterno, extiende sus brazos como pulpo con amor compasión con prisa con llanto con cariño con voz de padre: militarizado, hippie. Padre, tu voz de tiempo certero, de amigo paciente, buenacopa tu voz improvisada, invertebrada, sincera, tu voz también de madre, padre, tu voz. Tu voz de manecilla, de arañita que teje soluciones tú, sin necesidad de ...
Escritos de Diego Aguilar