Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando entradas de mayo 4, 2014
A Mario, “el cocodrilo”. Pasarán las horas llenas de angustia en medio del atardecer fútil Como bestias que temen la caricia salvaje de las rocas    Pasarán los hermanos       los aliados      los profanos Tornarán las flores al bulbo de su vientre En el centro universal de los caminos que no llegan a ninguna parte     Volverán los ojitos en gota de las mujeres amadas          Los labios sempiternos que alguna vez te contuvieron Los brazos       los tentáculos del naufragio último del que fuiste pasajero La niña blanca que celosa te niega el abrazo Porque eres el niño-hombre que jugó a ser el dios de las anomalías Porque eres el humano que imperfecto se postró ante la planta de sus pies Que tus lágrimas no sean más que una risa furiosa en medio del desastre    Que los tatuajes de tu cuerpo sean ...
Cuando tenga la suerte de encontrarme a la muerte, yo le voy a ofrecer todo el tiempo vivido y este vaso henchido por un distante instante, un instante de olvido.   Rockdrigo. ¿Qué es la pausa?  No es más que un silencio impertérrito      una anomalía del tiempo              un fragmento codicioso                     una muerte equilibrada  una pausa
El desconsuelo insoslayable de un brazo que se cae y una boca torcida, en desequilibrio verbal. El grito artero de una mujer con sombrero, en medio de la calle. Cien caricias corroídas por la presencia matinal del amor. Una poca de madre y una puta de justicia,  de una justicia tan estirada que ya no ajusta. La capa teñida de un matador ya muerto, en los cuernos del toro.  Asesinos de la carne y e l deseo son los monstruos del pasado que aseguran que sus sombras son los párpados que te cuidan. Errático el dominio de tu sonrisa dulce, si en tus entrañas duermen muertos aún no enterrados. Fantasmas roedores causantes de la tiña y los besos frigios. Palpable justeza del uno a uno en contra de la unión. Ascético cuerpo que rechaza el misticismo voraz del plenilunio de octubre: Mátame.
Blanda figura carente de sangre.  Reino de bacantes que se embriagan de lluvia y sexo etéreo  Aquellos de piel laberíntica en que la vida busca besar la tierra  Fruto de las conciencias sombrillas de la reverberación mental  Cuerpos cuya actividad fingen que fungen en aquel falo infinito

El dos..

El día dos.  El dos sin dos.  El segundo segundo del febrero penúltimo. El paso izquierdo.  La nota aguda.  El apéndice.  La agonía. El eclecticismo. La reencarnación. La eyaculación del mórbido amor-dida. La sentencia. La estrella prima del ocaso. La estrella última del alba. La postrimería lunar. El jinete sin cabeza. El conejo sin patas. ¡Lotería!... el dos sin dos
Corroborar pudiese el sin sentido  Si aguardara la ilusión su prístino camino Y sin embargo ni aguarda ni sustenta la pieza  El instante que a los dos nos deja confundidos  Pues cobra quien más quiere pagar su controversia  Y fútil se hace el papel en que extinta está la didascalia  De aquellas voces muertas bañadas en carbón  Por el aliento de un dios desposeído y sabio  Que sabe hallar amor en el cariño  Y obtener caricia en el amor  Aunque tal vez errante sea el erróneo viaje  Lo horrible del camino sus pies nunca hablarán  Y la verdad discreta del ocaso  En enredos de amores quedará.