Mi palabra infinita no requiere de ornamentos ni un sol de calendario Soy la palabra proclive que resuena allá en el prójimo Mis arterias son arte no artificio Pero también llevan en su interior el combate de otras guerras que me pertenecen A tierra huelen mis manos Un temblor es mi osamenta cuando amo El destierro me aflige y me reintegra Un vagabundo he sido También un niño Mi corazón es tregua Por favor no lo despierten Dejen que su tinta embalsame sus rostros Sus paisajes Tengo las alas guardadas esperando la justeza del viento que me hace falta Mis pies hablan por si solos En ellos está la dicha de la venturosa nube que me acoge con su sombra Soy todos ustedes Hombres y mujeres Hermanados Asesinados Mi hijo está aquí para reconocer sus pasos En otrora recordará la cosa cáustica A priori la armonía se reconciliará con él Cuando yo ya no exista te recompensarán las aureas plantas de mi resurrección Y encontrarás el camino vacío Comprenderás que la cacof...
Escritos de Diego Aguilar