A Surem
I
Vas rumbo al infinito y tu latir me causa gran suspiro, porque brotas de una espléndida luz y llevas el tiempo en tu nombre, porque representas un baúl de sueños, porque eres la semilla del resplandor, melodía en un redoble.
II
Desde que vos llegaste te sabía ligero,
fue una brisa de antaño quien cantó tu llegada y mis inmadureces dieron vuelta a la página, aquella que leí una noche fortuita, pero tal vez la escribí.
III
De los amigos que te cantan a los hermanos que te duelen hay un poema más que quisiera cantarte, pero es temprano aún y las hojas no caen sin sueño, jamás caerán fuera del tiempo.
IV
Regálame un cuadrado para éste humilde triángulo, antes del solsticio y la llama voraz de primavera.
V
Si yo te dijera que crecí entre líneas, y vos, pequeñito, me respondieras con un llanto, esa, esa sería la más pura respuesta.
I
Vas rumbo al infinito y tu latir me causa gran suspiro, porque brotas de una espléndida luz y llevas el tiempo en tu nombre, porque representas un baúl de sueños, porque eres la semilla del resplandor, melodía en un redoble.
II
Desde que vos llegaste te sabía ligero,
fue una brisa de antaño quien cantó tu llegada y mis inmadureces dieron vuelta a la página, aquella que leí una noche fortuita, pero tal vez la escribí.
III
De los amigos que te cantan a los hermanos que te duelen hay un poema más que quisiera cantarte, pero es temprano aún y las hojas no caen sin sueño, jamás caerán fuera del tiempo.
IV
Regálame un cuadrado para éste humilde triángulo, antes del solsticio y la llama voraz de primavera.
V
Si yo te dijera que crecí entre líneas, y vos, pequeñito, me respondieras con un llanto, esa, esa sería la más pura respuesta.
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