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Heredad

Mi palabra infinita no requiere de ornamentos ni un sol de calendario
Soy la palabra proclive que resuena allá en el prójimo
Mis arterias son arte no artificio
Pero también llevan en su interior el combate de otras guerras que me pertenecen
A tierra huelen mis manos
Un temblor es mi osamenta cuando amo
El destierro me aflige y me reintegra
Un vagabundo he sido
También un niño
Mi corazón es tregua
Por favor no lo despierten
Dejen que su tinta embalsame sus rostros 
Sus paisajes
Tengo las alas guardadas esperando la justeza del viento que me hace falta
Mis pies hablan por si solos
En ellos está la dicha de la venturosa nube que me acoge con su sombra
Soy todos ustedes
Hombres y mujeres Hermanados
Asesinados
Mi hijo está aquí para reconocer sus pasos
En otrora recordará la cosa cáustica
A priori la armonía se reconciliará con él
Cuando yo ya no exista te recompensarán las aureas plantas de mi resurrección
Y encontrarás el camino vacío
Comprenderás que la cacofonía también puede ser música
Y vos serás mis ojos 
Mis pies certeros
Mi serena cadencia de ocasión
El vacío está repleto de instantes
El espacio es ficticio
Sólo existe lo que pueble tu mente

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