A mi padre.
La edad del reloj marca cero al infinito, es eterno, extiende sus brazos como pulpo
con amor
compasión
con prisa
con llanto
con cariño
con voz de padre: militarizado, hippie.
Padre, tu voz de tiempo certero, de amigo paciente, buenacopa
tu voz improvisada, invertebrada, sincera,
tu voz también de madre, padre, tu voz.
Tu voz de manecilla, de arañita que teje soluciones
tú, sin necesidad de voz, que con una mirada marcas las 12 cuando estás medio enojado
que marca la una cuando no encuentras solución ninguna
el que marca las 4 cuando no encuentro recato.
Así eres tú, padre, mi amigo sabio, sin resabio.
Comentarios